jueves, 17 de octubre de 2019

Tus ojos (recuerdos de Benarés)

Tus ojos son un mundo lleno de sueños.
Son oscuros, de terciopelo
y ondean como quietos,
como llenos.

Tus ojos esconden destellos
que exhalan silencio.
Son tan negros
que apagan siseos
y todas las rumias
que se comen los sueños.

Sólo eres un niño
y tus ojos ya cantan mantras
al infinito
cuando apenas hace un suspiro
que renaciste de sus entrañas
para llenar de viento
un cuerpo
con menos carne
que huesos.

Tus ojos son tan grandes
que te cubren las mejillas
y parecen flotar sobre las piras
de cráneos sin nombre
y bocas sin dientes,
de manos vacías,
de parias, de sabios
de gentes.

Tus ojos los miran,
despiertos,
y parecen susurrar a los muertos
como llamas reencarnadas
en el Dios de la Serpiente.

Vuelve a mí tu rostro cenizo
y déjame mirar tus ojos eternos
sólo un momento.

Déjame inhalar su luz
y ser tierra
y sexo
y silencio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario